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Enfoque sistémico y crítico

La terapia, tal como la entiendo, no es la aplicación de una técnica: es una conversación. Lo que te ocurre no llega con etiqueta, y no la necesita para ser escuchado.

Nuestra identidad se construye en relación: con nosotras mismas, con quienes nos rodean, con la comunidad y la cultura de las que formamos parte. El enfoque sistémico parte de ahí: lo que nos pasa se teje en nuestros vínculos, y rara vez se comprende o se transforma en soledad.

Eso no nos convierte en espectadoras de lo que nos sucede. Participamos en nuestra propia historia, y en terapia esa participación se vuelve materia de trabajo: qué lugar ocupo, qué sostengo, qué puedo decidir.

Pero ninguna vida transcurre en el vacío. Los discursos dominantes imponen modelos rígidos de conducta e identidad: ideales que jerarquizan y excluyen para sostener relaciones de poder. La perspectiva crítica permite examinar cómo esas normas atraviesan nuestra vida y nuestras relaciones, y cuestionar los estereotipos y desigualdades impuestos sobre el cuerpo múltiple y la realidad diversa.

¿Hablamos? Contáctame.

No me pregunten quién soy, ni me pidan que permanezca invariable: es una moral de estado civil la que rige nuestra documentación